Hoy parece ya fuera de lugar hablar de la importancia del deporte y de la actividad física, pero hace treinta años no era una cuestión tan aceptada. El Ayuntamiento de Zaragoza valoró esta importancia a finales de los setenta y articuló por una parte la construcción de equipamientos deportivos para la ciudad y por otra la oferta de un programa de actividades deportivas accesible a los zaragozanos.